Abandona a su mujer y a sus 6 hijos – 3 meses después ella descubre esto en el auto

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Con regularidad creemos que todas las cosas malas nos suceden solo a nosotros, pensamos que la vida es muy severa e injusta sin pensar que tal vez otra persona está atravesando algo peor. Durante los momentos difíciles siempre buscamos una manera, cosa o persona para aliviar un poco dicho dolor que tenemos y fortalecernos con ellos, buscamos el amor y cariño de alguien, llámense amigos, familiares o algún extraño que se prestó a regalarnos un poco de su tiempo y escuchar nuestro clamor.

Hay muchas historias alrededor del mundo que son contadas de boca en boca y que podrán cambiar los actores y algunas escenas, pero la esencia sigue siendo la misma y sin importar si son ciertas o no, siempre nos dan una gran lección, tal es el caso del siguiente relato:

Por los años sesenta, una mujer se nombre Glend se levantó muy de mañana con sus seis hijos hambrientos y con 55 céntimos en la bolsa. El padre de los niños se había marchado; el más pequeño de sus hijos de apenas cinco meses de edad y el mayor de 8 años, la única niña tenía sólo dos años. Para los niños el padre solo era una imagen de paso, pues cuando escuchaban el motor de la camioneta corrían a meterse al closet y permanecer ahí en silencio hasta que su padre se quedara dormido en el sillón.

El hombre aportaba a la casa 13 dólares a la semana para la despensa de la casa, él decidió marcharse de la casa, los niños se sentían más tranquilos pues los golpes y los gritos se habían ido con su padre, pero se dieron cuenta que la comida también se la había llevado, pues sin él ya no habría nada.

Glend decidió acabar con esa angustia de ver a sus hijos con hambre y salió en busca de trabajo,preparó a sus hijos y juntos fueron a todos los restaurantes, fábricas y tiendas de la ciudad, sin tener suerte en ninguna de ellas, a pesar de que sus hijos permanecían en silencio como señal de que no serían ninguna carga para su madre mientras ella se encontrara trabajado.

Ella necesitaba trabajar y buscaba la manera de convencer a alguno de la voluntad y la necesidad que tenía para aprender cualquier trabajo que pudiera realizar. Afortunadamente, en última instancia encontró un antiguo dispensador de cerveza que ahora se había convertido en una cafetería y que era administrada por una mujer de edad avanzada llamada Granny, esta mujer necesitaba a alguien en el horario de la noche de 11 a 7 de la mañana, le pagaría 60 céntimos la hora y podía empezar esa misma noche.

Regresó a casa de inmediato y llamó a Caroll, una joven que se dedicaba a cuidar niños, llegó a un acuerdo con ella para pagarle un poco menos de lo que le cobraba, pues prácticamente solo iría a dormir a casa, pues le dejaría listos a los niños para meterlos a la cama.

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La primera noche antes de llevarlos a la cama, sus hijos agradecieron que su madre hubiese encontrado un nuevo trabajo, pues así no les faltarían los alimentos, esto conmovió mucho su corazón.

Al llegar a casa nuevamente despertaba a Caroll y le daba su paga diaria, conforme fueron pasando los días las cuentas se comían sus ingresos, las llantas del carro se desgastaron y tenía que llegar a ponerles aire de camino a su trabajo todos los días y luego de regreso a casa. Una mañana al subir al coche para regresar a casa miró por el retrovisor y encontró cuatro neumáticos nuevos, no tenían ninguna nota, no sabía a quién agradecer pero se encontraba verdaderamente feliz por tan hermoso gesto.

Había hecho un trato con la estación de servicio local, para que le colocaran las llantas y a cambio ella limpiaría su oficina. Recuerda con amargura lo difícil que fue limpiar el piso, mucho más de lo que les llevó colocar las llantas pero finalmente había valido la pena el intercambio.

La madre comenzó a trabajar un día más a la semana para juntar el suficiente dinero para los regalos de navidad de sus niños, pero sacando cuentas realmente no le alcanzaría para mucho, así que compró algunas latas de pintura y comenzó a resanar algunos juguetes antiguos y los ocultó para que Papá Noel los pudiera entregar en navidad.

Estando en la cafetería una noche antes de navidad, se encontraban los clientes de costumbre tomando café, eran los camioneros Steven, Peter y Jhon además de un policía de nombre Martyn y algunos músicos. La mayoría de los clientes platicaban de lo que les había pasado durante el día o recordaban anécdotas de su pasado, ese día se marcharon antes de que el sol saliera.

Cuando salió de su trabajo la mañana de navidad, encontró su carro lleno de regalos de todos los tamaños, abrió una de las cajas, y dentro había ropa, en otros dulces, comida, galletas, productos para la limpieza, además de cinco carros y una hermosa muñeca. Esa fue la más maravillosa navidad para esta mujer y sus hijos, con lágrimas en sus ojos, conduciendo por las calles vacías de la ciudad y la puesta más hermosa de sol, agradeció a Dios por esas buenas personas que existían en el mundo y que ella que ella había conocido en aquella cafetería en la cual trabajaba.

Sin duda, no debemos perder la fe en las personas, pues aun las hay de un gran y noble corazón, sólo es cuestión de motivarnos los unos a los otros a hacer pequeñas obras con aquellos que menos tienen. No olvides ayudarnos a compartir con tus amigos y familiares esta hermosa historia.

Visto en PorqueNoSeMeOcurrio

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