Al principio pensó que era una espinilla que no se quitaba. El error estuvo en confiar en su doctor

“No quiero asustar a nadie mostrando mis cicatrices, sólo quiero advertirles lo que el cáncer puede hacer…”.

La mayoría de las personas tiene lunares en su piel y muchos no se preocupan de revisárselos con un especialista, siendo que es algo tremendamente necesario para despejar dudas sobre enfermedades. Gemma Cottam, tuvo la mala suerte de asistir a la consulta de alguien que no le dio una observación correcta. Ella tenía una mancha al lado de la oreja; pensaba que era una espinilla, pero después se transformó en un lunar y eso la preocupó. El médico le dijo que no era maligno, por lo que se quedó tranquila y así pasaron los años…

Ella fue relatando en su Facebook cómo fue el terrible proceso:

“Después de hacerlo verificar por un dermatólogo, me dijeron que estaba bien, pero que podía quitarlo si yo quería. Antes eso, rápidamente me negué y me olvidé del lunar”.

-Gemma Cottam-

Luego de 10 años el lunar había crecido bastante en tamaño, así que Gemma decidió quitárselo…

“Mi lunar cambió mucho, mirando hacia atrás puedo ver que fue pequeño en comparación con mi cicatriz de ahora. Yo sabía muy poco, durante el momento más feliz de mi vida, comprometiéndome con mi pareja… Estaba luchando contra el cáncer en ese diminuto, diminuto lunar”.

-Gemma Cottam-

En las vacaciones donde se comprometió con su pareja, Gemma se hizo remover el lunar. Éste fue llevado para una biopsia y ella esperó los resultados:

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“En Amsterdam mi cicatriz se abrió, no quiero que nadie la toque hasta que regresemos a casa”.

-Gemma Cottam-

Los resultados eran terribles. Gemma quedó devastada:

“El doctor me dijo que el lunar era canceroso y que estaba en la etapa 2 de melanoma. Debido al tamaño y grosor del lunar, la piel a su alrededor necesitaría ser removida ya que había un 95% de probabilidades de que el cáncer estuviera ahí también o de que se desarrollara prontamente en ese sector”.

-Gemma Cottam-

Así quedó su rostro luego de la cirugía…

“Un primer vistazo a mi cicatriz, pocos días después de haber sido dada de alta. Las vendas no deben quitarse, pero estaban empezando a irritar mi piel, como se puede ver”.

-Gemma Cottam-

La operación fue exitosa pero luego supo que el cáncer se había expandido a los nódulos linfáticos y que estaba en etapa 3. Ella ahora ya está mejor y se dedica a generar conciencia sobre el tema:

“No quiero asustar a nadie mostrando mis cicatrices, sólo quiero advertirles lo que el cáncer puede hacer… Un pequeño lunar puede ser canceroso y la gente no debería ignorarlos”.

-Gemma Cottam-

Ella está haciendo todo lo posible para ayudar a salvar vidas. Si tienes algún lunar que no has ido a revisar, mejor que lo hagas cuanto antes…

Visto en: Upsocl

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