Saltar al contenido

Entró al quirófano por una liposucción y salió sin una pierna

La mujer se realizó el procedimiento estético como un autoregalo por su cumpleaños número 31. En este momento se encuentra demandado al cirujano por gravísimas lesiones.

Mariela Ayala, quien vive en Argentina, deseaba algo especial para su cumpleaños, por lo cual tomo la decisión de hacerse una liposucción.

“Busqué por Internet cirujanos y di con un doctor que me ofreció una promoción por mi cumpleaños: además de sacarme la grasa de la panza me ponía el excedente en la cola”, relata Mariela Ayala.

Después de realizarse los exámenes y estudios de rigor, el 13 de junio de 2017, Mariela ingresó al quirófano. Sin ninguna clase de complicacion o anomalia, supuestamente, la mujer salió a su casa el mismo día que se llevo a cabo procedimiento.

Ya en su casa, la mujer empezó a sentirse mal. “El dolor se volvió insoportable. No podía caminar y volaba de fiebre. Le mandé un mensaje al médico, le dije que no aguantaba más. Pero no me respondió así que llamé a una ambulancia”, cuenta Mariela.

En cuanto llegó al hospital de Churruca le dijeron que sus piernas estaban verdes, lo mas probable era que se tratara de una infección generalizada. Pasados un par de minutos, Mariela se desmayó.

Leer también  La impactante imagen de Sahar, símbolo del hambre de los niños por la guerra en Siria

10 días después la mujer desperto, sin saber que pasaba y faltándole la mitad de su pierna derecha.

“El único recuerdo que tengo es que cuando me desperté tuve un ataque y llamé a las enfermeras, no podía creer que me faltaba media pierna”, dijo.

Los doctores le contaron que sufrió un choque séptico y que estuvo tan grave que llegó inclusive a estar al borde de la muerte. Para poder salvarla habia que amputarle las dos piernas, un brazo y una mano. Por suerte para ella, un antibiótico logró su efecto y solo tuvieron que proceder a cortar la pierna derecha.

“Cuando vi que me faltaba la pierna lloré, grité y dije que prefería morir a eso. Pero con el apoyo y la contención de mi familia y amigos de a poco empiezo a salir adelante”, afirmó Mariela.

Ahora sin una pierna, Mariela empezó un proceso judicial en contra del cirujano que la operó.

Según Gabriel Van Kemenade, abogado de la mujer, el médico actuó con dolo por la ligereza con la que realizó la cirugía: ella consultó un día y la siguiente semana ya estaba operandola. “Además, abusó de cierta posición ´dominante´ y convenció a mi clienta para que, además de la lipo, se hiciera una segunda intervención de alto riesgo”, precisó.

Hola querido amigo!

Síguenos en Facebook para compartir nuestro optimismo