De haberse ganado 10 millones de libras en la loteria a terminar trabajando como barrendero

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El dinero no da la felicidad, y hoy os lo mostraremos con un ejemplo. Y es que en manos de quien no sabe controlarse puede hacer perder la cabeza a cualquiera, precipitándose hacia una espiral de autodestrucción.

La historia de Mickey Carroll es como la de tantos otros jóvenes que llegaron a ser millonarios por sorpresa. Una crónica de excesos, sexo y drogas que casi acaba con su vida.

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Visto en LaVozDelMuro

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