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Niño se atasca en escalera eléctrica de centro comercial al norte de Barranquilla

La madre del pequeño de 8 años contó que el cordón del zapato de su hijo se enredó en un tornillo que “estaba visiblemente salido”, a un diario local.

Un plan de cine familiar en el centro comercial Viva acabó en “uno de los peores sustos” que le ha tocado pasar a Cynthia Mercado, cuando su hijo, de solo 8 años, sufrió un incidente en una de las escaleras eléctricas.

Eran aproximadamente las 8:30 pm de este miércoles cuando Mercado, su esposo, su hijastro y sus dos pequeños hijos tomaron la escalera eléctrica para bajar al primer piso del centro comercial y al niño se le enredó el cordón de su zapato en un tornillo de la estructura.

“Cuando el cordón se enganchó en el tornillo, el cual está visiblemente salido, una de las piernecitas empezó a subir mientras la escalera le bajaba la otra. Mi hijo quedó abierto casi 180 grados. En una pierna sufrió maltrato en los músculos y en la otra los rasguños que le causó la escalera, que iba arrancándole la piel”, le dijó la mujer a traves de un entrevista con el medio local El Heraldo.

Ese mismo medio se comunicó con una fuente del centro comercial, quien indicó que emitirán un comunicado para pronunciarse sobre el incidente.

Vigilantes socorrieron

Mercado agregó que dos vigilantes llegaron y fueron los que apagaron la máquina y cargaron al niño para llevarlo a que lo atendieran, acto que la mujer agradece, pero reprocha que “un representante del Viva no haya llegado para responder” por lo que pasó.

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“Uno valora el esmero de ellos porque corrieron y apagaron la escalera. Uno de ellos trataba que la gente que estaba allí no se diera cuenta y cargó a mi hijo y se lo llevó corriendo a un lugar donde hay una camilla y le aplicaron agua oxigenada”, precisó.

No obstante –agregó– “mi esposo, muy molesto, pedía que viniera alguien que representara al centro comercial. Les decía (a los vigilantes) que ellos solo eran contratistas, trabajadores de una empresa de vigilancia”.

Mercado afirma que momentos después llegó una mujer que “se identificó como la supervisora de operaciones”, quien les ofreció disculpas y les dijo que lo que podía hacer el centro comercial era llamar a AMI, para prestarle atención médica al menor. “Pero no asumieron la responsabilidad del tornillo suelto”.

“Le pregunté a la señora que cómo era posible que fueran tan pasivos ante estas emergencias y solo me respondió que si quería podía poner una queja este jueves. Me parece una irresponsabilidad que ellos no tomen con seriedad el mantenimiento de sus instalaciones”, expresó.

“La queja la pondré, pero mi mayor interés es que la gente sepa lo que me sucedió”, señaló la madre del menor, quien además hizo público lo sucedido, a través de su cuenta de Facebook.

Con información de El Heraldo

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