¿Qué pasa en el cerebro cuando termina una relación amorosa?

Terminar una relación amorosa puede ser una de las cosas más difíciles de superar en la vida. Y no es algo relacionado únicamente con las emociones. En nuestro cerebro y en nuestro organismo suceden cosas que explican por qué es tan doloroso poner punto final a una relación.

Según el neurobiólogo Antoine Bechara los seres humanos tienen una memoria emocional que permite relacionar experiencias, objetos, sonidos, sabores, imágenes e incluso texturas con emociones y con personas. Por eso, una canción nos puede recordar a nuestro papá, o el olor a torta de manzana nos puede hacer recordar a nuestra abuela.

La memoria emocional es alimentada por los marcadores somáticos, que son experiencias emocionales que el cerebro asocia con sensaciones corporales. Por ejemplo, si tenemos miedo a las arañas es probable que al ver una nuestro cuerpo empiece a temblar o a sudar.  De la misma forma, un olor puede hacer que lo asociemos con una persona que nos agrada y entonces sintamos felicidad, nostalgia y angustia. Con tan solo oír una voz similar a la de una persona querida que no vemos hace mucho tiempo, nuestro corazón puede palpitar más rápido debido a esa memoria emocional y los marcadores somáticos.

¿Qué pasa en el cerebro?

La psicóloga Linda Ana María Vargas explica que cuando una persona comparte su vida emocional, sexual y social con otra persona, el cerebro libera serotonina, oxitocina y dopamina, unas sustancias que dan la sensación de felicidad, de enamoramiento y bienestar: “Las personas se acostumbran a que estas sustancias estén en el cerebro y cuando hay una ruptura, sufren una sensación de abstinencia, de pérdida y experimentan la necesidad de volver a producir esas sustancias. Por eso terminar una relación amorosa puede ser tan doloroso”.

“Cuando te vinculas con alguien que cumple tus expectativas se genera una dependencia emocional muy fuerte porque llena un vacío. Es como si percibiéramos que necesitamos estar con esa persona para estar completos. Esa relación no se establece fácilmente, por eso tampoco es fácil terminarla”, agrega la psicóloga.

Las experiencias intensas, como las que causan mucho miedo o los amores apasionados, crean neurocircuitos muy resistentes. Eso significa que, cuando queremos superarlos, el cerebro no va tan rápido como nos gustaría.

Bechara asegura que los marcadores somáticos incluso pueden generar un “conflicto cerebral”, cuando la persona está intentando disfrutar de ciertas situaciones sólo o con una nueva pareja, pero el cerebro continúa enviando “información sobre la pareja anterior”.

Un espacio, un sabor o una canción pueden ser estímulos que recuerdan a la pareja. Pero, como son reacciones del cerebro, no hay que interpretarlas como una situación que nunca se podrá superar. Es solo cuestión de tiempo que el cerebro vaya generando marcadores nuevos y asocie los estímulos viejos con sensaciones nuevas.

Para acelerar ese proceso de pérdida o vivir un buen duelo puede tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

Acepte que está triste: Según los expertos, no hay nada peor que evadir un problema y hacer de cuenta que no está. Con el pasar del tiempo ese conflicto saldrá a flote y podría ser mucho peor.

Regale cosas: Según Nancy Verónica Garzón, asesora de relaciones de pareja por más de 20 años, una de las perores cosas que se puede hacer es aferrarse a objetos que hacen que recuerde a la otra persona. Los objetos tienen una capacidad de narrar historias. Esto lo demuestran los museos que guardan obras que ayudan a narrar y a recordar.

“Hay quienes prácticamente no pueden entrar a la casa porque lloran y se deprimen al ver un peluche, las cartas, y otros objetos. Si ver esas cosas le hace daño, entonces bótelas o regálelas”, sugiere Garzón, quien también explica que hay objetos que son más difíciles de regalar como inmuebles o electrodomésticos. “Me refiero a regalos simbólicos. Pero en cuanto a cosas como un televisor, una casa, un carro, etc, lo mejor es vender y dividir todo por partes iguales”.

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No a las redes sociales: Si ya ha dado punto final a su noviazgo o matrimonio, lo mejor es que esa persona también desaparezca de su vida virtual. Garzón afirma que “pasar tiempo en las redes sociales revisando lo que hace la otra personas sólo puede causarle más dolor, porque se puede encontrar con fotos de su ex con otras personas o mensajes ‘indirectos’ que van dirigidos a usted”.

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Borrar a una vida de una red social puede ser todo un problema porque puede pasar un día entero eliminando fotos, cosa que le hará hacer memoria de los momentos que vivieron juntos. Pero es mejor hacerlo cuanto antes. “Las personas precavidas no ponen tantas cosas de su vida privada en redes. Si terminan en Facebook todo el mundo se entera y eso agrava la situación porque algunos empiezan a pensar en el ‘qué dirán’”, explica Garzón.

Su ex no es su mejor amigo: Habiendo tantas personas en el mundo hay personas que quieren ser amigos de su ex. Algunas personas tienen la capacidad de terminar y ser amigos. Pero no es una característica de la mayoría, y menos si ha sido una relación muy intensa. “Es necesario dejar pasar un tiempo prudente. Si intentan ser amigos de inmediato alguno puede salir lastimado. Que lo digan esas personas que han tenido que soportar que su ex les cuente que ha empezado a salir con otra persona”, dice una de las expertas.

Un clavo no saca otro clavo: Recién ha terminado una relación no es un tiempo para comenzar otra relación amorosa. Los expertos recomiendan tener un tiempo prudente de reflexión, de sanación emocional para poder iniciar una nueva relación sin fantasmas en el pasado. Muchas personas se involucran con otras personas y terminan cometiendo los mismos errores de la relación anterior, cuando terminan vuelven a quedar devastados por un nuevo fracaso.

Escriba lo que aprendió: Esta es una de las cosas más importantes cuando termina una relación. Es necesario que se tome un tiempo para pensar qué quiere de una relación, en qué falló, en qué fue permisivo, qué no quiere negociar, y qué no quiere repetir. Pregúntese por qué le cuesta tanto dejar a esta persona y qué vacíos llenaba esa persona. Podría darse cuenta de que no estaba con esa persona por las razones adecuadas.

Duerma y coma bien: Hay cuidados mínimos que una persona debe tener en su diario vivir y mucho más cuando está pasando por una situación difícil. Si deja de comer o de dormir, esto sólo hará que se sienta más débil para afrontar la situación.

Hable con amigos: Todos los expertos recomendaron apoyarse en la familia y en los seres cercanos. Esto hará que no se sienta tan solo en ese proceso. Trate de hacer actividades acordes con su personalidad que le permitan distraerse y pensar en otras cosas, sin que esto implique que no afronte su situación.

Hable con sus hijos: Si tiene hijos es importante que los dos hablen con los niños, y que lo hagan de una forma calmada sin que ninguno de los dos parezca la víctima. Explique las razones a sus hijos por las cuales han decidido separarse de acuerdo a su edad. Si se trata de una infidelidad lo mejor, según los expertos, es no entrar en detalles, ni dar información que les permita tomar partido. La idea es que ellos no estén involucrados con los dramas afectivos, peleas o llantos.

Organice sus finanzas: Si tiene bienes y cuentas de ahorro en común es importante venderlo y dividirlo por partes iguales. Si estaba acostumbrado a contar con el apoyo económico de otra persona, organice sus gastos para que a un problema no le sume otro. Lo recomendable es buscar un abogado que le ayude en ese proceso.

Trabaje: Es más difícil extrañar o deprimirse cuando tiene la mente ocupada. Aproveche la rabia o la tristeza para enfocarse en un proyecto personal o en su trabajo. Pero tenga en cuenta que su trabajo no debe ser una forma de evadir el duelo.

No es un proceso lineal: Algunos días se sentirá más fuerte y otros días más débil. Recuerde que no es un proceso lineal, pero con el tiempo debe ir progresando. Si la situación sólo empeora, lo recomendable es buscar ayuda profesional.

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