¿Por qué las mujeres deciden mandar a los hombres a la friend zone?

Foto: El Espectador

Les contaré la conmovedora historia de mi gran amigo el señor Oso de Peluche, quien aceptó de manera voluntaria utilizar este seudónimo para proteger su identidad y no tanto su dignidad. También porque el apodo le queda de maravilla, es un hombre demasiado tierno, confiable y siempre dispuesto a apoyarte en los momentos en que más lo necesitas. Tiene el carnet “Golden Diamond Deluxe” que lo acredita como miembro VIP de la friend zone, ese temido lugar del universo de las relaciones sentimentales que describen como tibio y aburrido. Sus habitantes son los mal llamados “losers” del amor, cuyo castigo es: ver y no tocar, abrazar y no tocar, ser el paño de lágrimas y no tocar, subir autoestimas ajenas y no tocar, en conclusión, pueden hacer muchas cosas menos tener sexo con la persona que les gusta.

Mi felpudo compañero de tertulias se sentía afligido y quiso tomarse un café conmigo para desahogar sus penas. Me contó que estuvo tan tragado de una susodicha que se volvió más pendejo de lo acostumbrado y que por eso no vio las señales obvias, como cuando ella empezó a decirle “Querido” y “Amiwis”, o todas las veces que lo invitó a ver películas…y efectivamente vieron las películas.  Hasta que un día su paciencia llegó al límite al que pensó no llegaría jamás, aquel momento fatídico donde la vieja con ojos hinchados por tanto llorar, le dijo con voz mocosa y cínica: Porque no puedo encontrar a un buen tipo.  En esos instantes Oso de Peluche reaccionó y tuvo una revelación que le devolvió la cordura: o la vieja esta ciega o yo me volví transparente, entonces se miró las manos para corroborar que no se estuviera transformado en el hombre invisible.

Con rabia y desencanto en sus palabras, me confesó que hubiera sido preferible que ella lo mandara para la porra, para el mismísimo infierno o para el triángulo de las bermudas, pero no, lo envió al país de los amigos por sieeeempre, con un boleto de ida y sin uno de regreso, con muchas millas de amistad desperdiciada que se acumularon más que las ganas de ese pobre despechado.

Oso de Peluche había tomado la firme decisión de convertirse en un crápula pues su teoría era que nosotras preferíamos rehabilitar gamines y que no valoramos a los tipos buenos como él.  Yo le contesté tres cosas con respecto a sus comentarios, lo primero es que una mujer no está forzada a tener una relación con un sujeto que no le gusta. Lo segundo, es que así él se haga una cicatriz en el cachete izquierdo y cargue un fusil AK – 47, nunca se verá como un bad boy porque es demasiado adorable, y lo tercero es que no puede generalizar con todas las féminas, muchas preferimos a los hombres cuerdos y tenemos buen gusto.

Foto: El Espectador

El muy intenso siguió alegando con sus argumentos cargados de dolor, hasta que su cara de muñeco se empezó a poner colorada y me preguntó, ¿Oye y si tienes tan buen gusto porque nunca has salido conmigo?  Entonces tomé aire pues sabía que mi réplica iba a ser horrible, cruda y que quizás lo iba a traumatizar, sin embargo no tenía otra opción más que responderle con la verdad:

No me inspiras malos pensamientos…

En aquel momento sus cachetes pasaron de rojo encendido a pálido fantasmagórico y me sentí un poco culpable, así que traté infructuosamente de suavizar mi respuesta con comparaciones nada acertadas que solo echaron más sal a la herida de mi aporreado amigo.

…bueno, es que te convertiste en un osito de peluche y los ositos de peluche no tienen pipí… (De aquí salió el seudónimo)  

Luego de un silencio sepulcral y miradas de reproche, logré convencerlo para que no se pasara al lado oscuro del amor, prometí escribir sobre el tema, plasmar su opinión al respecto y preguntarle a mis seguidoras acerca de los motivos obvios y no tan obvios que las impulsan a enviar a un sujeto a la friend zone.

Unas semanas después me volví a topar con Oso de Peluche y le conté acerca de las diferentes percepciones y de los resultados de mi folclórica investigación.  Recibí muchos memes y toda clase de mensajes, algunos muy chistosos, dramáticos, otros bastante inteligentes, muchos con exceso de sinceridad y varios con falta de cordura.

Foto: El Espectador

Algunas de las respuestas sensatas enviadas por las chicas:

  • “Puede tener muchas cualidades pero si no existe química, siento que no habrá potencial de nada”
  • “Me encanta el tipo amable y caballeroso, no obstante cuando exagera y se vuelve demasiado intenso o se pasa de servicial, me da la impresión que está muy desesperado” 
  • “No estoy buscando la versión criolla de Channing Tatum, pero si es importante que me atraiga su físico y den ganas de comérselo a besos”
  • “Su amistad  es demasiado importante para mí y por eso no quiero dañarla”
  • “A pesar de ser un buen partido y que mi mamá lo adora, yo le veo un PERO y ese algo-que-no-me-convence es más fuerte que todas sus virtudes”
Leer también  14 Señales que indican que estas embarazada antes de que te llegue el periodo ¡Nunca Ignores La #6!

Esto fue lo que Oso de peluche interpretó:

Foto: El Espectador

Y yo le expliqué lo siguiente:

PUBLICIDAD

Para mí, un hombre empieza con el pie izquierdo si utiliza una estrategia pasiva y por su mismo temor al rechazo intenta ganarse mi confianza siendo el típico amigo leal, con esto logra generarme sentimientos de comodidad y hermandad, pero no de atracción,  entonces de forma automática lo descarto como potencial pareja. Si el tipo me quiere conquistar que muestre sus verdaderas intenciones, que tenga fuerza y carácter, que se arriesgue a seducirme. Si bien quiero que mi pareja sea mi mejor amigo, no podría salir con un amigo que no me mueva el piso.

A veces no es necesario mandarlo para la zona de amigos porque el mismo sin darse cuenta, se puso el papel de regalo, un moño y se auto envió para allá.  Las relaciones son de dos y si solo uno se dedica a dar y a dar, sin tener en cuenta su dignidad, empezará a perder su valor frente al otro.

Y obvio que no faltará la fémina de ojitos encantadores que se beneficiará de la situación para manipular al marrano de turno. Seamos realistas, así como hay chicos insidiosos también existen las arpías:

(Risa de fondo por cortesía de Soraya Montenegro)

  • “Yo no lo obligué a nada, el mismo se ofreció a prestarme plata, a pasear mi perro y a llevarme a todas partes con su carro”
  • “Tan lindo, lo hubieras escuchado cantando a grito herido esa canción de Luis Fonsi: yo no me doy por vencido, yo quiero un mundo contigo” 
  • ¨Cuando los empiezo a llamar por su nombre en diminutivo: Jaimito, Carlitos, Alejito, ya perdieron su oportunidad conmigo¨…
  • “Le pedí que se leyera el libro “cómo hacer feliz a una mujer”, lo aplicó al pie de la letra y luego decidí mandarlo para la friend zone” 

 

Oso de peluche recordó a su fallida conquista:

Foto: El Espectador

A mi amigo le hicieron la del Chavo del Ocho, es decir, se aprovecharon de su nobleza. Y es que el exceso de sentimientos no es justificación para que la contraparte haga de la suyas. No obstante, una tía muy sabia siempre decía: el mono sabe en qué palo trepa. 

Foto: El Espectador

Y no todo se relaciona con la falta de técnica del susodicho, dentro de la exploración también encontré a varias chicas que han sido influenciadas por los cuentos de hadas y los romances idealistas de siglos pasados, que se volvieron muy exigentes al punto de buscar en un hombre aquello que ni en ellas mismas existe, como por ejemplo la perfección.    En efecto, hay que quererse y no salir con el primer aparecido ni estar con alguien por necesidad o soledad, sin embargo tampoco hay que esperar sentada en el balcón a ese príncipe azul de cualidades inimaginables que superan la realidad, porque simplemente no existe. Quizás se están perdiendo de chicos estupendos de carne y hueso.

Además me vi obligada a darle la razón a Oso de Peluche, por ese gran cliché de aquellas mujeres que gustan de los noviazgos tóxicos. Aunque no lo acepten de forma consciente, algunas se fijan en sujetos conflictivos pues les parecen emocionantes los retos que plantean. Ellas tienen una concepción errada del amor y lo asocian con el show o los altibajos emocionales, por eso el hombre bueno y tranquilo representa una relación aburrida e insípida.

Esta fue la contestación exagerada de Oso de Peluche:

Foto: El Espectador

Y esta fue mi cara:

Foto: El Espectador

Luego de una laaarga y acalorada discusión con mi amigo, llegamos a varias conclusiones interesantes:

Aunque lo hubiera experimentado con la susodicha, este no puede generalizar con todos los casos, si una mujer lo rechaza no necesariamente es porque prefiera a los maltratadores. La ecuación es más simple de lo que parece, independiente del motivo que sea, ella no gusta del él.

Así existan cantidades de post, libros y tutoriales en YouTube, todavía no se ha inventado una fórmula mágica e infalible para salir de la friend zone y no se puede obligar a nadie a sentir cosas por el otro… tanto en el amor como en cualquier aspecto de la vida, a veces se gana y a veces se pierde.

Y en definitiva, él debe quitarse el disfraz de muñeco de felpa y ponerse los pantalones, tiene la difícil pero no imposible misión de convertirse en un sujeto deseable, su estrategia con las féminas tiene que ser directa y ya le quedó bastante claro que si siembra amistad recogerá amistad, no amor.  Esto no significa que deba comportarse como un gamín sino como un tipo seguro de sí mismo.

Cuando me disponía a levantarme de la silla, el Sr. Oso de Peluche me tomó del brazo y poniendo cara de circunstancia me preguntó: Alguna vez te han enviado a la friend zone, entonces lo miré con ojos de no-seas-metiche y le contesté: si claro, pero es una historia para contar después y es la otra cara de la moneda.

Visto en: El Espectador

Por: @SolteraDeBotas

www.facebook.com/SolterasDeBotas

Visita su página web: www.solterasdebotas.com

PUBLICIDAD

No te lo pierdas

thumb

¡Los neurocientíficos han hecho sonar la alarma! Mujeres, presten mucha atención a este consejo… ¿Cuánto debemos dormir?

Buscar: El sueño es vital para el cuerpo. Lo necesitamos para recuperarnos después de un …

Hola querido amigo!

Síguenos en Facebook para compartir nuestro optimismo