Silvestre Dangond: de ídolo del vallenato a un don nadie en el reggaeton

PUBLICIDAD

Y si quiere se lo canto con ritmo de vallenato porque tiene buena rima, ese título le queda bien. Después de tanta polémica y viendo que todos dan su opinión respecto al nuevo sencillo de Silvestre Dangond, yo, como buen amante del vallenato tradicional, no podía quedarme atrás.

Primero, analicemos lo que es el vallenato. Este, por definición, es un “género” musical autóctono de la costa caribe colombiana que tiene sus características propias que lo identifican. Entonces, al ser un género, este no puede cambiar como tal, porque dejaría de ser lo que es.

Las características principales del género vallenato son las siguientes: su interpretación tradicional se hace solo con tres instrumentos musicales (caja, guacharaca y acordeón), aunque también se puede interpretar con otros (guitarra, bajo eléctrico, congas, timbales, entre otros). Sin embargo, el hecho de adicionar más instrumentos no cambia la esencia del vallenato, porque se usa más para mejorar las melodías y sacar el vallenato comercial, ese que se graba y se escucha en las emisoras, que por otra cosa.

Nicky Jam y Silvestre Dangond

Otra característica muy importante del género es que tiene varios ritmos o aires: el paseo, el merengue, la puya y el son. Esta variabilidad en el ritmo se la dan los dos instrumentos principales, la caja y la guacharaca; el acordeón, por su parte, le da la melodía. Entonces, una canción interpretada sin la presencia de la caja y/o la guacharaca no debe llamarse vallenato, porque solo por ese mero hecho, no lo es.

Teniendo claro lo que es el género vallenato, echemos un vistazo a las últimas producciones de Silvestre Dangond. La verdad no hay mucho que discutir. Obviamente el ritmo de las canciones como la más reciente Cásate conmigo no es de vallenato. Eso es reguetón puro. Ustedes, lectores, pueden hacer la prueba con personas de edad, personas que se criaron escuchando vallenato tradicional. Pónganle esa canción (Cásate conmigo) de Silvestre y díganle “mira abuelo, ese es el nuevo Vallenato de Silvestre”. Háganlo para ver qué les dice esa persona. La respuesta es obvia: “Qué vallenato va’ a se’ esa vaina”.

Leer también  ¿Quién era el verdadero Ricardo, el tormento amoroso de Patricia Teherán?
PUBLICIDAD
Silvestre Dangond y Bad Bunny – Instagram

Ahora, mi intención no es desmeritar al artista, al contrario, le admiro y reconozco su gran trabajo. No digo que Cásate conmigo sea una mala canción, digo que no es vallenato. Por lo tanto, quiero hacer énfasis en que no quiero que pretendan llamarlo así, ni Silvestre que es el autor, ni la gente que lo apoya. Tampoco estoy de acuerdo en que digan que el vallenato está evolucionando porque eso no es así. Si fuera así, invito entonces a Silvestre a que participe con esa canción y con las demás de su mismo género (reguetón) en el festival vallenato a ver si gana algo.

El vallenato no cambia, sus ritmos no pueden cambiar. Lo único que puede cambiar es su melodía; y eso hizo el gran Kaleth Morales, le metió nuevas melodías a sus canciones y revolucionó la música vallenata. Sí, eso hizo ese gran cantante, pero él no cambió el ritmo vallenato, porque si escuchas una canción de Kaleth, suena diferente a una de Diomedes o de los Zuletas, pero no deja de sonar como vallenato.

Por último, quiero decirle a Silvestre: ¡Decídete! ¿Eres artista vallenato, reguetonero o los dos? Qué más da, la verdad es solo problema suyo. Pero eso que estás sacando ahora es reguetón, no vallenato. Déjate de vainas.

Por Luis Eduardo Manjarrez Garcia

Visto en BlogVallenatoyMasNa

Recuerda este es un espacio de libre expresión que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Tac3News.com

No te lo pierdas

Screenshot 2017-10-20 07.37.28

El joven actor Jerónimo Cantillo protagonizará a otro grande de la música vallenata

PUBLICIDAD El actor quien hasta hace poco hizo un grandioso papel en la novela ‘Los Morales’ …

Hola querido amigo!

Síguenos en Facebook para compartir nuestro optimismo