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Venezolanos asesinan a un sacerdote que les brindaba ayuda y alimentación para robarlo

Los autores del atroz crimen son un grupo de venezolanos que recibían asistencia del párroco . De esta forma lo aseguran vecinos del sector.

Después del mediodía de este sábado, fue asesinado dentro de su casa, en el barrio Mamatoco, Santa Marta, el sacerdote Dagoberto Noguera, quien se dedicaba en la actualidad a ayudar a ciudadanos de venezuela que llegan a esta capital.

Parece ser que, el cura de 75 años, quien ya estaba pensionado, fue amarrado, golpeado y degollado, cuando un grupo de extraños ingresaron para robarlo.

Según la comunidad, los causantes del homicidio son, precisamente los venezolanos a quienes el párroco ayudaba con la alimentación.

En una publicación que encontramos en Facebook, una persona dice que el párroco había llegado a Colombia hace dos años, luego de vivir en Estados unidos por mucho tiempo. A continuación la publicación completa.

Comunicado de Monseñor Luis Adriano Piedrahita

Hoy hemos recibido la triste noticia de la muerte cruenta de nuestro hermano sacerdote Dagoberto Noguera. Luego de haber ejercido su ministerio sacerdotal en Estados Unidos, hace más o menos dos años se había establecido de nuevo en Santa Marta debido a su enfermedad y a su condición de jubilado, donde, según hemos sabido por los medios, realizaba obras de caridad con personas venezolanas que han emigrado a nuestro país.

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Comparto con todos ustedes el dolor que sentimos por la muerte de nuestro hermano sacerdote que aunque, tal vez, algunos no alcanzaron a conocerlo, fue una persona que compartió con nosotros el llamado de entregar la vida prolongando a través de nuestro ministerio la caridad de Cristo, caridad que, en ayuda a los que sufren la necesidad, ha sido, precisamente el altar de la ofrenda última de su vida.

Acompañémosle a él con la oración en su Pascuas definitiva, como a sus hermanas residentes en Santa Marta y demás familiares y amigos. Que su muerte nos de la fortaleza y el consuelo de Dios.

Feligreses y vecinos del sector lloraban desconsoladamente, tras el trágico suceso.

Hola querido amigo!

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