Apple AirPods ‘podrían representar riesgo de cáncer’, dicen 250 científicos que advierten que los audífonos modernos para el oído podrían emitir ‘radiación peligrosa’ directamente a la cabeza

Los científicos han advertido que Apple AirPods podría representar un riesgo de cáncer debido a la radiación potencialmente peligrosa que se transmite a las cabezas de los usuarios.

Hasta 250 expertos científicos han firmado una petición de advertencia de las Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud contra el uso de numerosos dispositivos inalámbricos.

Los AirPods en particular son preocupantes porque se sientan lo suficientemente profundos dentro del canal auditivo para emitir y exponer estas partes frágiles del oído a peligrosas radiaciones, advierten algunos expertos.

El jurado científico aún está deliberando sobre si los dispositivos particulares pueden o no causar cáncer, pero los estudios en animales sobre el tipo de radiación de radiofrecuencia que emiten han sugerido un vínculo con el cáncer.

Y, en algunos casos, los niveles de radiación encontrados cancerígenos fueron significativamente más bajos que el máximo permitido por las pautas federales e internacionales.

Se han vendido alrededor de 28 millones de AirPods en todo el mundo desde que se lanzaron en 2016 para hacer frente al gran número de auriculares enredados.

Como muchas otras tecnologías modernas, AirPods utiliza la tecnología Bluetooth, un tipo de radioonda de frecuencia electromagnética (EMF) que puede transmitir datos.

Usan esto para reproducir música desde el teléfono o la tableta de un usuario directamente en sus oídos.

Pero es esta proximidad al cráneo interno del usuario lo que ha dejado a algunos expertos preocupados por el impacto perjudicial para la salud que podría tener.

Jerry Phillips, profesor de bioquímica en la Universidad de Colorado, dijo a Medium: «Mi preocupación por los AirPods es que su colocación en el canal auditivo expone los tejidos en la cabeza a niveles relativamente altos de radiación de radiofrecuencia».

Se encuentra entre el numeroso grupo de científicos que firmaron una petición para pedir «protección» de la tecnología.

Dice: «Basándonos en investigaciones publicadas y revisadas por expertos, tenemos serias preocupaciones con respecto a la ubicua y creciente exposición a EMF generada por dispositivos eléctricos e inalámbricos».

Menciona el cáncer, los trastornos neurológicos y el daño al ADN como algunos de los posibles daños que algunas investigaciones han relacionado con la exposición a los CEM.

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer determinó recientemente que la FEM es «posiblemente carcinogénica» para los humanos, agrega la petición.

Debate sobre el riesgo EMF

La EMF es una forma de ondas de radio similares, pero no tan potentes o peligrosas, como las radiografías o los rayos UV.

En niveles altos, la FEM puede generar calor, causar quemaduras y afectar el crecimiento celular en los seres humanos.

Pero en general, la comunidad científica aún debe pronunciarse de manera concluyente sobre el impacto de grandes cantidades de exposición a CEM de niveles relativamente bajos.

Kenneth Foster, profesor de bioingeniería en la Universidad de Pensilvania, insiste en que, visto en su totalidad, la evidencia sugiere que no hay daño en el uso de dispositivos emisores de CEM.

Dijo: «Hay muchos miles de artículos de diferente calidad y relevancia para la salud que apuntan en todo tipo de direcciones».

El profesor Foster agregó que los datos de selección de cerebros para probar un enlace a programas de mala salud «estos argumentos no tienen credibilidad».

La Organización Mundial de la Salud todavía considera que es necesario desarrollar directrices para los niveles de dispositivos EMF que pueden exponerse.

Pero los autores de las nuevas peticiones advierten que incluso estas pautas podrían ser peligrosas, y se necesita mucha más investigación.

Fuente: Dailymail.co.uk