Así luce actualmente quien fue el niño más obeso del mundo con 106 kilos menos

Un sorprendente cambio ha sufrido el niño que era considerado el ‘más obeso del mundo’. Su transformación ha dejado en shock, pues antes pesaba unos 200 kilogramos y ahora acaba de bajar unos 100.

El caso de Aryan Permana se dio a conocer en el 2016, cuando con tan solo 10 años pesaba 190 kilos y ya era considerado el niño más obeso del mundo.

El niño nacido en Indonesia pesaba exactamente 191.9 kilogramos, peso que para su edad y estatura le estaba generando graves problemas de salud, y por esa razón decidió comenzar una transformación en su vida.

El niño, que reside en Karawang, Java Occidental, comenzó a subir de peso cuando tenía solo cinco años, pues su padre admite que lo “mimó más de la cuenta”

¿Cómo subio de peso?

La historia de Arya Permana muchos la conocen. Desde los 2 años de edad empezó a acumular masa corporal a un ritmo anormal.

Al cumplir los 9 años, ya no podía caminar y solo estaba sentado o echado. Por ello, sus padres decidieron tomar medidas extremas.

“Si él quería tomar bebidas azucaradas o comer dulces, simplemente se los comprábamos. Si quería fideos instantáneos se los preparábamos enseguida”, dijo Ade Soemantri, padre de Arya.

En un principio, los padres del menor estaban dudosos con la operación, pero los médicos les mostraron videos de cómo sería la cirugía de su hijo y aceptaron la propuesta.

Arya fue sometido a una cirugía bariátrica para ayudarlo a perder peso y de manera simultánea comenzó una dieta regulada y tres años después, el niño apareció en las redes luciendo 106 kilos menos, algo significativo, pues representa un poco más de la mitad de su peso inicial.

Ni bebidas azucaradas, fideos o comidas con mucho aceite. Arya lleva una estricta dieta a base de vegetales, sopas, frutas y pescado a la plancha y gracias a ella su peso actual es de 85,8 kilos.

A pesar de que ha sido un gran avance en la vida del niño, él reconoce que aún falta un camino por recorrer. Arya permanece a la espera de poderse someter a una cirugía que le permita remover los colgajos de piel, producto del peso perdido. Por esa razón ya se reunió con un cirujano, en compañía de su padre que lo ha apoyado en todo su proceso.

“Pese a que se ejercita y su cuerpo está más fuerte gracias al bádminton y el fútbol, tiene muchos excesos de piel colgando y deben ser quitados de su cuerpo”, señaló el padre del niño.

“Respecto a su estado mental, él está más confiado y seguro de sí mismo. Se le ve mucho más alegre y calmado”.

Por su parte el niño dijo:

“Antes no podía ir a ningún lado ni hacer nada. Ahora puedo jugar fútbol, jugar con mis amigos, ir a la escuela, caminar e ir al río, y por eso soy mucho más feliz ahora”.