Cocodrilo sonríe y hace sonidos de felicidad al ver a su cuidador. Hace un año le salvó la vida.

Aunque no son peludos y abrazables, eso no los hace menos agradecidos.

Cuando pensamos en muestras de afecto animal, se nos viene a la mente la imagen de un perrito, un gatito o quizás un oso, pero nunca un reptil.

Son conocidos por ser violentos y vivir lo más lejos posible de los humanos, jamás permitiéndose ser domesticados por una persona. Además, no son precisamente lo primero que pensemos cuando pensamos en acariciar algo.

Eso no quita que sean animales como cualquier otro, que puede llegar a sufrir y sentir mucho dolor si no se le cuida o si se le maltrata. De vivir en cautiverio, se sienten tan desalentados con la vida como un oso panda o un leopardo en ese estado.

Y aunque no lo crean, recuerdan tanto como otros la ayuda que reciben.

Por eso este cocodrilo se mostró muy contento cuando se reunió en un zoológico de México con el hombre que lo rescató.

Después de un año y medio del gran día, los dos se volvieron a ver y es imposible no notar la sonrisa de este reptil cuando el humano le acerca la mano y lo acaricia.

Comienza a hacer sonidos de felicidad que pocas veces tendríamos la oportunidad de escuchar, y una actitud de sumisión muy distinta a la usual agresividad con la que se les presenta en programas sobre animales.

Eso demuestra que los animales tienen una sabiduría e instinto que no nos imaginamos, que entienden más de lo que creemos. Si no lo creen, solo vean a este feliz cocodrilo.

F: Upsocl.com