En zoológico le arrancaron las garras a una leona para que visitantes jueguen con ella

Horrorizada se encuentra la comunidad animalista tras ver las crudas imágenes que evidencian la manera en la que a una leona le mutilaron sus garras.

La razón para que se realizará este procedimiento es que los visitantes del zoológico en el que se encuentra el animal puedan jugar con ella sin que corran peligro.

El caso, que ha causado indignación y rabia alrededor del mundo, fue denunciado por la organización Four Paws, que ahora está buscando apoyo para trasladar a todos los animales de ese zoológico a un refugio animal.

La página web del diario argentino Clarín informó que la leona sometida a esta tortura se llama Falestine y tiene 14 meses de edad.

Y sí, el procedimiento al que fue sometido este animal es considerado una tortura porque no fue realizado en una clínica veterinaria sino en el mismo zoológico y con unas tijeras de jardinero.

Para la operación a Felastine solo le pusieron una malla en la cabeza, le amarraron las patas y la acostaron sobre una mesa. Esto implica un alto riesgo de infección.

Las graves consecuencias

Mohammed Jumaa es el dueño del zoológico de Rafah, que está ubicado en Palestina, plena Franja de Gaza.

Él explicó que lo que se hizo con la leona fue reducir su capacidad de agresión para buscar que sea amigable con quienes visitan el lugar.

Por su parte, el veterinario Fayez al-Haddad explicó que las garras fueron cortadas para que no crecieran rápido.

La organización Four Paws, que tiene su sede en la ciudad de Boston, Massachusetts -Estados Unidos-, manifestó en un video que el procedimiento al que sometieron a Felastine es como si a un humano le cortaran los dedos hasta el nudillo.

Esta situación es preocupante porque altera el comportamiento de la leona, pues ahora no podrá agarrar su comida como naturalmente lo haría y le va a quedar imposible escalar porque para ello son de vital importancia sus garras.

Zoológico de Rafah, sinónimo de maltrato

El zoológico de Rafah fue fundado en 1999. Según Four Paws la mayoría de animales salvajes llegan hasta ese sitio mediante contrabando.

Al parecer, son ingresados por túneles y muchos de ellos han muerto como consecuencia de las guerras que se han librado en esa zona del planeta.

Además de la tortura a la que fue sometida la leona Felastine, se denunció que otros 50 animales han muerto en difíciles situaciones.

Las denuncias indican que otros 4 leones cachorros fallecieron congelados por falta de un lugar adecuado para refugiarse durante las frías condiciones climáticas de la región.

Four Paws quiere acabar con el sufrimiento de estos animales y por eso pide donaciones para poder trasladarlos a un santuario, ponerlos a salvo y mejorar sus condiciones de vida.