Estudios confirman que la inteligencia se hereda de la madre y no del padre.

No hay una definición exclusiva para argumentar qué es el intelecto ni cómo medirla.

En biología, el vocablo destina comúnmente las habilidades cognitivas en general de un ser humano, es decir; la memoria, la atención, el lenguaje, la aptitud de razonamiento de la misma manera que todas las funcionalidades ejecutivas que juegan un papel en el régimen de la información de parte de nuestro entendimiento.

Los progresos tecnológicos continuos ya hace 30 años, aceptan estudios cada vez más precisos del genoma humano, de forma que se logre detectar el papel de las funcionalidades que juegan los genes.

Estos, son causantes de la efectividad de nuestras habilidades cognitivas, frecuentemente llamadas “los genes de la inteligencia”, y que son el objeto de una atención especial de varios estudiosos en genética.

¿Será que por último los hemos encontrado? Aparentemente la respuesta es sí, pero las conclusiones a las que se llegaron resultan espectaculares y discutibles.

La sabiduría se transmite por la madre.

Si eres brillante, entonces tienes que agradecérselo a tu madre. Porque algunos estudiosos demostraron que son las mamás las causantes de la transmisión de los genes de el intelecto. Esto quiere decir que probablemente estemos en oposición al fin de estereotipos y prejuicios sexistas.

Esta iniciativa procede de lo que llamamos “los genes condicionados”. Esto genes trabajan de forma diferente de acuerdo con la disposición inicial. Lo que es atrayente, es que algunos de ellos no trabajan si no es que vienen de parte de la madre.

Un caso de muestra, si ese mismo gen viene por parte del padre, se desactiva. Esta misma verdad se aplica al revés; algunos genes no se activan si vienen de parte del padre.

Lo genes vienen de diferentes sectores.

El intelecto tiene la posibilidad de tener compuestos hereditarios, bien lo entendemos. No obstante, ya hace algún tiempo se descubrió que la mayor parte dependen del padre y de la madre.

Hace poco, numerosos estudios probaron que los jóvenes son más susceptibles de conseguir su sabiduría de parte de la madre, puesto que sus genes unidos a el intelecto están en el cromosoma X.

Un primer estudio considerable en este aspecto, se llevó a cabo en el año 1984 la Facultad de Cambridge. El estudio logró hincapié en la coevolución del cerebro y el condicionamiento del genoma, para deducir que son los genes maternos los que contribuyen más al avance de los centros del pensamiento en el cerebro.

Los estudiosos hicieron en laboratorio embriones de ratas destacables que contaban solamente con material genético de la madre o del padre. Pero cuando llegó el instante de trasladar los embriones en el útero de una rata, los embriones fallecieron.

Así, el estudio mostró que hay genes condicionados solamente si son activados cuando se heredan de parte de la madre, puesto que esto es fundamental para el buen avance del embrión. De forma inversa, el patrimonio genético del padre es fundamental para el avance del tejido que formará la placenta.

¿Y que sucede con los genes de padre?

Evidentemente, esta información no supone que los padres no contribuyan al capital genético cerebral de los jóvenes. Los dos padres dan de genes fundamentales al cerebro pero de diferentes formas.

La madre lega las funcionalidades superiores como el lenguaje, la memoria, el pensamiento y el intelecto. Por el opuesto, los genes paternos emiten en más grande medida los instintos y los hábitos como las emociones, el hambre, la respiración y el deseo. ¿Es bastante razón para asegurar que la mujer es el futuro del hombre? ¿Por qué no?

Nuevos estudios.

Uno de los resultados más sorprendentes de esta teoría procede de hecho de un trabajo de investigación hecho por el Medical Research Council Popular and Public Health Sciences Unit en USA.

Todos los años, desde el año 1994, han venido interrogando a bastante más de 12.000 adolescentes mayores de entre 14 y 22 años. Los estudiosos han tomado presente numerosas cambiantes como entre otras cosas, la el color de la piel, el nivel de educación y el nivel económico y social.

Por medio de este procedimiento de estudio, concluyeron que la preferible forma de adivinar el intelecto de cada uno era observando el IQ de la madre.

Al tratarse de una teoría por demás atrayente, los investigadores continuaron estudiándola.

El científico Robert Lehrke, pertenece a quienes han dedicado varios años a esta iniciativa y mostró que el intelecto de la mayor parte de los jóvenes dependen del cromosoma X, y de forma simultánea halló que como las mujeres tienen dos cromosomas X, esto es lo que provoca que los jóvenes tengan dos ocasiones más opciones de heredar las propiedades ligadas a el intelecto de sus mamás.

Pero además hay otros que dudan de estas teorías y que creen que el intelecto no debe ver con lo genético. Es la situación del director del laboratorio de genoma cognitivo de Beijing, Zhao Bowen, que expresó: “debemos entender que en el seno de lo que hemos heredado, hay componentes sobre los cuales no tenemos la posibilidad de tener predominación y otros que tenemos la posibilidad de cambiar.

Y que debemos intentar llevar a cabo un óptimo uso de estos últimos cultivando nuestro potencial en un ámbito óptimo.”

¿Qué te parecen estas teorías?