Estuvo 3 semanas cubierta de escamas de pescado. Cuando los médicos se lo quitaron, no lo podían creer

Maria Ines Candido da Silva, una mujer de 36 años, se encontraba en su trabajo, ella trabaja en un restaurante como camarera y en el mismo se produjo una gran explosión.

En un abrir y cerrar de ojos un depósito de gas estalló y la explosión la lanzó al suelo. Rápidamente llegaron los paramédicos y bomberos y la llevaron inmediatamente al hospital.

Debido a la explosión se sentía aturdida y mareada, pero lo que le había pasado en los brazos era aún peor, pero también la cara y el cuello estaban terriblemente quemados. El dolor debido a las quemaduras se hizo cada vez más intenso, y después de conocer la extensión del área dañada, esta mujer tuvo un gran miedo de que podría quedar de por vida desfigurada.

Pero en ese hospital tuvieron una idea muy especial.

Un equipo de médicos le hizo una propuesta: Se trataba de un tratamiento que hasta el momento no se había probado con humanos, querían aplicar escamas de pescado sobre las áreas que habían sido afectadas y de esta forma reconstruir la piel.

Concretamente, querían usar el pez tilapia, que habita en los ríos de Brasil y es conocido como una de las especies más resistentes a las enfermedades. Se creía que las escamas tenían propiedades terapéuticas.

Para poder usar el tilapia con fines médicos, se debe limpiar dicho pescado y posteriormente cortarlo en cuatro rebanadas de un aproximado de 20 centímetros cada capa. Posteriormente, y aquí la parte más disparatada, se debe congelar por nada más y nada menos que 2 Años antes de poder colocarlo encima de la piel humana y posteriormente vendarlo y dejarlo por unos 10 días en su totalidad.

Desde que se probó con María, más de 50 personas también han aceptado a proceder con esta terapia de escamas de pescado. Las pruebas de laboratorio han arrojado resultados muy positivos y se ha declarado su eficacia oficialmente.

María había sufrido quemaduras muy graves en varias partes de su cuerpo, algunas de ellas tuvieron que estar vendadas el doble del tiempo de dicho tratamiento. Al ser su caso uno de los peores, resultó ser un “conejillo de Indias” perfecto para probar esta nueva terapia y que está demostrando buenos resultados.

Pero también tuvo su otra parte divertida:

¡Dijo que se sentía como un personaje de una película de ciencia ficción la primera vez que se vio cubierta con escamas de pescado!

Tres semanas después, los médicos decidieron retirar los vendajes, usaron para poder ablandar las capas de pescado vaselina. Al ver los resultados, no hubo ninguna persona que no quedara boquiabierta.

Solamente 20 días de tratamiento bastaron para regenerar la piel afectada de esta mujer y dejarla nuevamente hidratada y suave. La mujer sintió un gran alivio y estaba muy agradecida de haber sobrevivido al accidente y haberse recuperado muy bien.

De alguna forma María, se ha convertido en la portavoz de esta terapia: Ella lo recomienda a todas esas personas que han pasado por este sufrimiento y está muy contenta con los resultados.

Es una extraordinaria combinación de un método natural y medicina convencional. A parte de ello, el tratamiento con pescado resulta mucho más barato que otras terapias comunes para las quemaduras: En este vídeo (en inglés) se explica por qué las escamas de pescado, del tilapia en particular, son tan eficaces y pueden ser utilizadas para personas que han pasado por esto:


María vive actualmente su día a día de una forma muy normal y no tiene que esconder esas cicatrices de las quemaduras. Esperamos que se sigan explorando nuevas posibilidades y que técnicas por el estilo se sigan dando a conocer.

Fuente: 60-Minutos.es