Las parejas que más gastan en la boda son más propensas a divorciarse, según estudios.

Los profesores de economía Andrew Francis-Tan y Hugo M. Mialon, llevaron a cabo una encuesta a 3.000 personas casadas y descubrieron que hay ciertos aspectos que aumentan la probabilidad de divorcio.

Según el estudio publicado por el diario ‘The Independent’, la cantidad de dinero que se destina a la ceremonia y al anillo de compromiso es inversamente proporcional a la duración del matrimonio. También, la importancia que se le da al enlace afecta al tiempo que la pareja permanece unida.

A más gasto más probabilidades de divorcio

El precio del anillo de compromiso es uno de los detonantes de la separación de las parejas. Y es que los investigadores han descubierto que cuánto más dinero se gasta en esta joya, más probabilidades hay de ruptura.

Además, esto es especialmente factible cuando el precio supera los 2.000 dólares, unos 1.700 euros. “Concretamente, cuando un hombre (o mujer) se gasta entre 2.000 y 4.000 dólares (3.400 euros) en un anillo de compromiso la probabilidad de divorcio es de 1,3 veces mayor que si el precio varía entre los 500 y los 2.000 dólares”, dicen los investigadores en el documento.

Lo mismo pasa con el dinero invertido en la ceremonia, demostrando que un gasto superior a los 20.000 dólares, unos 17.000 euros, aumenta en un 3,5 la posibilidad de que la pareja se separe en el futuro.

Mejor gastar en la luna de miel

A pesar de que el mayor gasto en la ceremonia y en el anillo estén directamente relacionados con el divorcio, la inversión en el viaje posterior al enlace supone justo lo contrario. Según los investigadores, “irse de luna de miel está asociado con una disminución del riesgo de separación”.

Independientemente del coste del viaje que los recién casados realicen, irse de luna de miel parece ser una buena alternativa a invertir una gran cantidad de dinero en la ceremonia, ya que como explica el estudio, el asumir los gastos y hacer frente a las deudas de la boda provoca un gran estrés, lo que influye negativamente en la duración del matrimonio debido a que se trata de una de las principales causas de separación.