Mamá explica cómo bajó de peso con pequeños cambios en sus hábitos

Su nombre es Keely Dellit, es una mamá australiana de tres niños, que bajó 57 kilogramos a través de pequeños cambios en sus hábitos.

En sus redes sociales y artículos a algunos medios de su país, ha explicado cómo logró deshacerse de la obesidad mórbida que tenía. “Ahora me siento más ligera y feliz”, asegura y nos da una importante señal, TODOS podemos ser mejores  y llevar una vida más sana.

Subió de peso sin control

Con el paso de los años, luego de tener a sus bebés, Keely simple y sencillamente se descuidó. Antes de que se diera cuenta, ya había aumentado de peso, no sabía qué hacer y se sumergió en una profunda depresión que la hizo aumentar cada día más:

“Dejé de pesarme en mi último embarazo porque simplemente no quería saber más”, escribió en la versión australiana de la revista Women´s Health.

Cuando por fin se atrevió a subir a la báscula tenía encima 126 kilogramos, era lo más pesada que había estado en toda su vida. De pronto se topó con una cruda realidad, no podía seguir viviendo así por ella misma y por sus hijos.

Como no tenía tiempo de hacer transformaciones radicales en su vida, prefirió hacer pequeños cambios manejables y uno a la vez, como los alcohólicos.

Comenzó con su alimentación:

“Al principio no eliminé toda la comida rápida y las golosinas que me gustaban. Empecé por elegir porciones más pequeñas. Luego, gradualmente, hice sustituciones saludables. Por ejemplo, pollo a la parrilla, en lugar de frito”.

“Una vez que me acostumbré a eso, cambié el refresco por jugo rebajado, luego el jugo por agua. Empecé a cocinar arroz integral en vez de arroz blanco, probé leches con base en plantas en vez de lácteos enteros. Me acostumbré a preparar mi propia comida, en lugar de comprar para llevar. Esos pequeños cambios me permitieron modificar lentamente mi estilo de vida”.

Hizo lo mismo con su acondicionamiento físico:

“Comencé llevando a mis hijos a caminar al parque. Luego corrimos y en casa inicié con pequeños entrenamientos con videos de Youtube. Cuando me sentí preparada, me uní a una clase de entrenamiento físico. Poco a poco aumente mis niveles de esfuerzo”.

Le tomó 14 meses, pero valió la pena. Bajó 57 kg y de 126 logró quedarse en 69 kg. Una vez que se sintió cómoda con su peso, empezó a concentrarse en desarrollar sus músculos. Realmente había cambiado de vida y ahora se convirtió en entrenadora profesional certificada.

“Al perder peso también encontré mi pasión: la salid. Convertirme en entrenadora me ha ayudado a compartir lo que he aprendido. El truco para perder peso es a largo plazo, hay que empezar despacio y concentrarse en los pequeños éxitos. Quiero compartir esa información”, escribió en la revista.

Sin duda una historia digna de contar y de seguir.  El 40% de las personas abandonan la dieta una semana después de iniciar. Estos cambios son lentos, hay que tener paciencia.

¿Y sabes qué es lo que más aplaudo? Que ese ejemplo también se lo dio a sus hijos. Recordemos que ellos son nuestro reflejo.