¿Milagro? La Cruz de Notre Dame y la estatua de la Virgen amanecieron intactas

La catedral de Notre Dame de París fue mutilada por un voraz incendio, pero un hecho tiene sorprendidos a muchos.

Philippe Marsset, vicario general de Notre Dame, fue uno de los primeros en poder entrar en la catedral gótica, cuyos arcos esculpidos estaban ennegrecidos por el humo.

“Era como si hubiera dado un bombardeo”, cuenta Marsset sobre lo que queda de la iglesia donde fue ordenado sacerdote hace 31 años.

Sin embargo, aseguró que algo lo sorprendió:

Cuando ingresó “todo estaba oscuro, pero en el fondo seguía de pie la gran cruz del altar, iluminada por las llamas”.

“¡Fue impresionante”, describe este vicario que pasó toda la noche en vela junto a su queridísima iglesia.

“A la derecha de esta cruz, hay una estatua de María (…) Está de pie, está la cruz y Nuestra Señora, allí, en el corazón de Notre Dame”.

También se lograron salvar la mayoría de las vidrieras del templo, incluido el magnífico rosetón redondo que domina la fachada occidental de la iglesia.

«Todos estamos estupefactos. Es más que milagroso, es heroico», dice Marsset, refiriéndose a la labor de los bomberos que trabajaron incansablemente para salvar esta catedral, patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

El impresionante momento se ve opacado por toda la desolación que hay alrededor, en donde ingresan hombres a intentar recuperar algo y salen con lágrimas en los ojos.