Nueva mamografía que no aprieta las mamas ni emite radiación está en fase de pruebas

La mamografía es uno de los exámenes más importantes en el diagnóstico de cáncer de mama.

La recomendación de la Organización Mundial de la Salud es hacerse el estudio cada dos años a partir de los 50 años de edad, aunque el informe también recalca que, en algunos contextos, puede ser provechoso que se comience a partir de los 40 años, mientras que en otros casos no es recomendable hacerlo.

Mamografía: desventajas

El examen, sin embargo, genera controversia. La mayor crítica que recibe se relaciona con la exposición de los senos a los rayos X, factor que aumenta el riesgo de cáncer de mama.

En pieles más sensibles (de mujeres más jóvenes), el peligro de la exposición a la radiación es mayor.

Otro punto negativo se ve en la precisión del resultado, que muchas veces indica un diagnóstico falso positivo. Sin embargo, el factor que más asusta a las pacientes es la temida incomodidad que el examen causa al apretar las mamas entre dos placas de metal.

Nuevo examen para detectar cáncer de mama

A causa de esos aspectos indeseados de la mamografía, un grupo de médicos de la Universidad Tecnológica de Eindhoven está desarrollando una prueba indolora que promete ser todavía más eficaz en la detección de tumores. El procedimiento incluso ha sido llamado «mamografía amigable con los senos».

En el examen que se hace en la actualidad, dos placas aprietan los senos y hacen radiografías en la tentativa de «fotografiar» posibles tumores. Aunque es importante, la mamografía no siempre logra detectar si el tumor es benigno o maligno. Además, la exposición de los senos a los rayos X puede ser un factor de riesgo para el cáncer.

Además de no apretar los senos, la nueva prueba, el ultrasonido de contraste dinámico específico, tampoco expondrá a las mujeres a rayos X durante el examen. Otra de sus ventajas es que las imágenes de este nuevo examen estarán en 3D, y ya no en 2D, lo que hace que la identificación de tumores malignos sea más fácil.

Cómo funciona

En el nuevo examen se inyectan microburbujas de aire para que viajen por las venas de las mamas. El ultrasonido de contraste básicamente observa cómo esas burbujas viajan por el seno y si algo (un tumor) obstruye su camino.

Los investigadores constataron que las burbujas vibran dos veces: la primera vez lo hacen en la misma frecuencia que el aparato de ondas sonoras y la segunda, en frecuencia duplicada. El gran descubrimiento es que las burbujas de aire atrasan esta frecuencia secundaria, y esa diferencia es perceptible al emitir las ondas de sonido de un lado de la mama y captarlo del otro.

En este momento se están realizando pruebas clínicas para confirmar si esta vibración es capaz de trazar un mapa detallado en los senos y mostrar una imagen 3D. Se espera que el aparato pueda sustituir a la mamografía en unos 10 años.

Con información de: Vix.com