Respuestas que califican el desarrollo cerebral de un bebé de 10 días de nacido

Una alimentación equilibrada junto con una adecuada estimulación pueden llegar a evitar futuros trastornos en este órgano.

Diariamente crece más. Sus pestañas, orejitas, uñitas y corazón se van formando en ese útero caluroso. Él se siente placentero. Está sincronizado con los latidos cardiacos de su madre y comienza a ser partícipe de los estados emocionales de ella.

Su cerebro, ese órgano del sistema nervioso abundante en neuronas, empieza a formarse desde la tercera semana de concepción. Por esto, los padres tienen que preocuparse no solo por el ácido fólico, las vitaminas y los suplementos, sino además con fomentar un sano desarrollo del cerebro del bebé.

Expertos en neurodesarrollo explican que desde la quinta semana de embarazo se empiezan a conectar las neuronas, pasa por el comienzo de los movimientos corporales y acaba, en el último trimestre, con evidencias de respuestas a sonidos, olores y estímulos táctiles.

Por tal razón, y sabiendo esto, los padres tienen que ayudar a desarrollar un cerebro sano del bebé. Conversar con el feto, contarle historias con entonación y ritmo, poner en la barriguita diferentes aromas y hablarles bastante de su espera son ventajas para el pequeño.

“Se ha demostrado que menores expuestos a estas actividades desde la gestación muestran habilidades lingüísticas más avanzadas, desarrollo de las habilidades cognitivas, emocionales y motoras”, explican los expertos.

Es sustancial recalcar que una correcta estimulación, sumado a una buena alimentación, va a poder evitar probables trastornos en el cerebro del bebé, como patologías, infecciones, complicaciones metabólicas y meningitis.