Sus hijos la abandonaron a sus 77 años y se sacó la lotería

Esta es un historia triste, aunque se involucra el dinero de alguna manera sigue siendo triste, porque una madre lo que mas pide es que sus hijos estén con ella igual no para siempre pero si estar en contracto.

Se sabe que la ley de la vida es prepararlos para que vuelen lo más alto posible, es por eso que se desgastan casi toda su vida, resolviendo problemas emocionales, económicos y físicos.

Ella se llama Irma y esta es su historia:

“Hola a todos, tengo 70 años y mi corazón ha sufrido tres pre infartos, ¡Me he salvado de milagro”,

Cuando me detectaron que mi corazón tenía continuas taquicardias, me apegue a mis hijos, pero nadie tuvo tiempo para cuidarme, así que salí adelante como pude de todo lo que me pasaba, yo les llamaba por teléfono a mis hijos no para que me cuidaran, lo hacía para saludarlos y no sentirme tan sola.

Un día me sentí muy mal, llamé a emergencias y estuve internada una semana, cuando ya me dieron de alta, al salir del hospital me abordó un niño con venta de cachitos de lotería, yo le compré el boleto solo por ayudarlo, lo tomé y guardé en mi bolso.

A los días de estar mas o menos estable de salud en casa, recordé aquel cachito de lotería que había comprado y me puse a buscar si había ganado reintegro.

Mi sorpresa fue cuando vi que había resultado ganador, me emocioné, hasta oxigeno me puse me controlé poco a poco y efectivamente me había sacado la lotería, ¿Qué iba hacer ahora?, quién le diría si estaba completamente sola, mis hijos ya tenían mas un año que no me visitaban. Y si hablaban conmigo era porque yo les hablaba por teléfono.

Así que se me ocurrió emprender un viaje a varios países, hice meditaciones, curiosamente mi salud empezó a mejorar, mi vida había dado un giro impresionante, así pasó otro año y en navidad uno de mis hijos llamó a casa para desearme feliz navidad y se encontró con la sorpresa de que esa casa yo ya la había vendido y me cambie de ciudad.

Mis hijos se enteraron que me saqué la lotería por el nuevo dueño de la casa, que es amigo mio.

“Irma, tus hijos se quedaron asombrados y uno de ellos te llamó egoísta”.

Eso me entristeció, me sentí egoísta y si mala madre, de nuevo sentí ese dolor en mi corazón, entonces me paré frente al espejo y fue un momento de milagro.

Vi a la Irma enferma, vieja diciéndome, no cambies esta vida por el pasado, ahora vive tu vida, ellos son adultos, y hace mucho que tomaron su decisión sobre ti.

Me limpié las lagrimas y me fuí al aeropuerto tomé el avión al tibet.

Con información de: enpareja.com