Una enfermera adopta a una bebé que no recibió visitas mientras estuvo ingresada en el hospital

Liz Smith es la directora de enfermería del hospital Franciscan Children’s en Brighton, Massachusetts, un día como cualquier otro, se dirigía hacia el ascensor cuando vio a una preciosa bebé con grandes ojos azules y no pudo evitar detenerse a contemplarla.

“¿Quién es ese hermoso ángel?”, le preguntó a la enfermera que la trasladaba por el pasillo, quien le respondió: “Su nombre es Giselle”.

La pequeña nació prematura y padeciendo síndrome de abstinencia neonatal, por lo que consumía su madre durante el embarazo, pesaba un poco más de 900 gramos. Durante sus primeros cinco meses de vida mientras estuvo ingresada en el hospital nadie fue a visitarla, cuando tenía tres meses la trasladaron al hospital Franciscan Children’s porque sus pulmones presentaron complicaciones.

Pero a pesar de las adversidades la pequeña no estaba dispuesta a rendirse, tenía muchas ganas de vivir, con el apoyo de los médicos salió adelante venciendo los peores pronósticos. Afortunadamente el destino pondría en su camino a un ángel que le ofrecería la oportunidad de crecer saludable, feliz y rodeada de amor.

Ante su estado de abandono, los servicios sociales intentaron ofrecerle un hogar de acogida, así que Liz tomó la decisión de atenderla, “voy a ser su madre”, afirmó.

“Desde el momento en que la conocí, había algo detrás de sus llamativos ojos azules que captaban mi atención. Sentí que necesitaba amar a esa niña por toda la vida y mantenerla a salvo”, agregó la enfermera.

Liz presentó una solicitud para adoptar a Gisele, cada día al terminar su jornada de trabajo se sentaba junto a su cuna en el hospital para hablarle en voz y baja y transmitirle mensajes de ánimo.

Cuando Gisele cumplió nueve meses, en abril de 2017, Liz recibió la autorización para llevarla a su casa a pesar de que lo que establecía la ley era que el estado agotaría las posibilidades de reunirla con sus padres biológicos.

El 18 de octubre del año pasado un tribunal de Massachusetts aprobó la adopción de Gisele y le entregó sus documentos legales a Liz, oficialmente era la madre de la pequeña que cautivó su corazón y que necesitaba crecer en el regazo de una mamá amorosa.

El gesto de Liz se ganó la admiración de miles de personas que reconocen su noble acto de amor, a pesar de que los primeros meses de vida de Gisele estuvieron marcados por el abandono y el dolor tendrá días llenos de sonrisas y de color junto a su madre.

Vale la pena compartir este emotivo desenlace, no hay nada imposible cuando se actúa desde la fuerza del amor.